miércoles, 7 de agosto de 2013

"The first, the last: Amy Winehouse"

Parece que el verano no es el mejor momento para andar innovando, porque hace mucho calor y todo lo que no sea tumbarse a la bartola con un heladito y un ventilador da mucha pereza. Pero en 1000yunvideos somos gente aficionada a actualizar poco e ir contracorriente, y por eso, en pleno mes de agosto, presentamos un post basado en una idea novedosa: el primer y el último (definitivo o hasta la fecha) videoclip de un artista determinado.

Abrimos con Amy Winehouse por estar reciente el segundo aniversario de su fallecimiento. Perdimos hace dos años a un mujer de inmenso talento para cantar y para escribir canciones como puñetazos, descarnadas, directas, honestas. Sin finales amables, porque la vida muchas veces tampoco los tiene. La propia Amy es ejemplo; cuando parecía recuperada de sus múltiples adicciones y lista para abandonar a Blake Fielder-Civil, el maromo que le amargó la existencia, se nos fue de repente. Un último trago, y hasta siempre, Amy.

Amy dedicó toda su corta vida a la música, y editó en solitario dos señores discos: "Frank" (2003) y "Back to black" (2006). Con posterioridad a su muerte, se editó un tercer disco de descartes y rarezas, porque si algo sabe la industria discográfica es lo mucho que vende un cadáver.

Los videoclips de Amy Winehouse son la crónica visual de su viaje hacia el éxito, su evolución estética y el deterioro físico causado por las drogas, el alcohol y la mala vida. El primer video que grabó fue el de la canción "Stronger than me", donde una mujer se queja de tener que adoptar el "rol" masculino en una relación de pareja. Ella quiere ser la débil y la protegida, y se encuentra con que tiene que ser la que proteja al otro, un tipo, además, mayor que ella ("You should be stronger than me / you've been here seven years longer than me"). El videoclip narra una salida nocturna a unos billares, en los que Amy se encuentra a su pareja ya borracha y tiene que cargar con ella y hasta llevarla a su casa para dejarla en la escalera. La primera de una larga serie de decepciones que marcará la relación de Amy con el sexo opuesto y de la que seremos testigos a través de sus canciones.

 Y ésta es la cara que se te pone cuando has quedado y te encuentras al otro ebrio de mala manera, nada más empezar la noche

Nótese en el video la lozanía de Amy a sus veinte años. Y perdón si lozana es una palabra un tanto rancia: se la ve vital, saludable, con curvas. Tampoco exhibía los rasgos que llegaron a serle distintivos. No vemos el peinado "beehive" (esa especie de colmena sobre la cabeza), ni los tatuajes, ni esa raya del ojo que casi llegaba a la sien.





El disco "Frank" dio para otros videos más, como Fuck me pumps, In my bed o Take the box. Ya luego vendría el pelotazo del single "Rehab", que la catapultaría al éxito mundial. En la evolución de los videos de este segundo disco vemos cómo se acelera su declive físico, cada vez más delgada y más tatuada: "You know I'm no good", "Back to black", "Love is a losing game", o "Tears dry on their own".

Para el último corte publicado como single, la canción "Just friends", ni siquiera se optó por rodar un videoclip, sino que se extrajo la actuación de la gira "I told you I was trouble", grabada en el concierto que Amy dio en el London's Shepherd Bush Empire, en blanco y negro, donde ya vemos a una Amy que necesita tener un vaso en la mano para cantar, flaca, descuidada, un tanto errática, pero de voz poderosa. La actuación se entremezcla con imágenes de Amy en ensayos, grabaciones y sesiones fotográficas anteriores, lo que hace más doloroso el contraste.





Pero, en realidad, no fue éste el último video de Amy. Aún grabaría uno más para su dueto con Tony Bennett "Body and soul", en el año 2011, pocos meses antes de su muerte. Acababa de dejar atrás un largo periodo de rehabilitación en el Caribe y parecía dispuesta a retomar su carrera con toda su fuerza; saber que tres meses después la estaríamos despidiendo hace aún más duro ver lo feliz que era cantando con uno de sus ídolos. Ambos mantienen en el video una actitud mutua de admiración y complicidad, que en Bennett incluso parece ternura.




Yo hubiera preferido no tener al mito y seguir conservando a la cantante, pero cuando observas la trayectoria de Amy te das cuenta de que no podía durar, de que la tragedia era su destino y su voz, su legado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario